lunes 14 de noviembre de 2011

sectarismo - III (y final)

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Y es precisamente esos días difíciles en los que más hemos de avivar nuestra fe y tener confianza en el longboard, pues será sobre él, y solo sobre él, cómo encontraremos la entrada al paraíso, pues únicamente aquellos que se sacrifiquen los días de olas grandes entrando con su 9 pies y en single se verán conducidos hacia la luz de su victoria. Esté grande o pequeño, ventoso o glassy, guarro o perfecto, … desenfunda tu longboard y ofrece la paz a tus hermanos tabloneros.




Y más os voy a decir. No debemos, jamás de los jamases, renegar de aquellos prosélitos de los días antiguos, sino más bien al contrario, intentar seguir su estilo, su manera de obrar, su manera de moverse, su estilo. Nuestra iglesia debe mucho a aquellos que en “la época dorada” fijaron las pautas a seguir, tanteando de vez en cuando con el diablo en persona, escuchando su pertinaz susurro. Así pues, es en los orígenes donde se encuentra la solución a la tentación y al arrepentimiento, y a ellos puedes dirigir tus rogativas en momentos oscuros.
Tom Blake, Duke Kahanamoku, Miki Dora, o los aún más importantes polinesios que un día decidieron ponerse de pie sobre un trozo de madera arrastrado por las olas. Ellos son (o deberían) ser el centro de nuestras plegarias. Ellos son nuestras figuras, nuestros héroes.




Así pues, arrepiéntete, infiel, si aún no dispones de un longboard en tu incompleto quiver, pero corrige tan pertinaz error, puesto que el descubrimiento, sin duda glorioso y esencial, podría semejarse en algunos casos al hallazgo del Santo Grial, el mayor tesoro jamás descubierto en vida mortal.
Y a aquellos prosélitos acérrimos del longboard, yo os digo: jamás os desviéis del camino, hermanos; sed felices y recorred el mundo propagando nuestra condición. Por los siglos de los siglos...




Foto 1 - El tablón requiere la creencia a pies juntillas de que el crosstepping es el camino a seguir (hacia el nose, claro).

Foto 2 - Un pueblo precioso, una gente maravillosa y una ambidiestra que a algunos nos provoca erección.

Foto 3 - Con todos ustedes…“La pastanaga”. ¡¡No, no hablamos del surfer, hablamos de la tabla!!

Foto 4 - Olas largas y bien paridas, el sendero perfecto para recorrer nuestro camino.

5 comentarios:

Marià dijo...

Amén.

Anónimo dijo...

Amen. Palabra por palabra, con nadie estoy mas de acuerdo.

Sikorsky

Anónimo dijo...

juasjuasjuas!!!! norman,de veras que entre el post de biarritz y este ultimo me estas asustando.estoy convencido que el acido va que vuela.

el surfista fantaaaaaasama

Pau dijo...

Ja,ja,ja...

Anónimo dijo...

Simplemente sensacional jajaja

yogurtcaducado